12 signos que estás en un aula del siglo XXI

Esta semana tuve la oportunidad de colaborar en un proyecto de marketing con los alumnos de 4º ESO del Colegio Montserrat de Barcelona. El Colegio va a ofrecer el Bachillerato Internacional el año que viene y el centro pensó que quién mejor que los propios alumnos para desarrollar su plan de comunicación. Este plan va dirigido a atraer a esta opción educativa a padres y alumnos, tanto dentro como fuera del centro.

Realmente en mis días de colegio e incluso universitarios, nunca experimenté un proyecto de aula como éste, pero quizás van siendo más comunes en los centros educativos de España gracias a metodologías educativas innovadoras que aprovechan las TIC.

Los signos que te indican que estás en un aula del siglo XXI pueden ser:

1. Los profesores proponen actividades que van más allá del temario oficial. Los alumnos de este curso han de crear una empresa innovadora que ofrezca un producto o servicio que todavía no exista en el mercado. Compiten en grupos por el puesto en un concurso internacional. Los alumnos experimentan dificultades, averiguan qué hacer cuando se encallan y sin saberlo, aprenden a aprender.

2. Los profesores actúan como mediadores del aprendizaje. Se limita la cantidad de información y apoyo para maximizar la habilidad de los alumnos a responsabilizarse de un proyecto.

3. Los profesores invitan a expertos y a padres del centro para enriquecer el desarrollo académico de los alumnos. En el aula te encuentras a padres conversando con distintos grupos de alumnos, compartiendo información y experiencia profesional y ayudando a resolver sus dudas.

4. Los alumnos te muestran a través de sus netbooks su plan de comunicación y de empresa, visualizando muy poco papel en la mesa. No ves ningún libro.

5. El proyecto incluye el diseño y el desarrollo de una página web, un logo, la integración de un blog de aula para compartir experiencias durante el curso, el diseño de un folleto informativo y una campaña por correo electrónico, que pretende dar a conocer el nuevo programa educativo. Dominan muchas de las aplicaciones disponibles en la nube, posibilitando el desarrollo digital del proyecto.

6. Los alumnos consultan de inmediato via Google, wikipedia, etc, cualquier nuevo concepto que sugieres para el proyecto y desconocen. En segundos son capaces de ampliar información, formularte preguntas y tomar notas en sus portátiles para completar el contenido online.

7. Los alumnos reciben formación de la mano de expertos sobre el uso de las redes sociales con el fin de que estén familiarizados y experimenten con una aplicación profesional de los mismos. Aprenden netiqueta y cuáles son las reglas del juego. Descubres que dar libertad es más productivo que prohibir.

8. Los alumnos hablan de crear una página (y no un grupo) en Facebook, debaten sobre un #hashtag para sus tweets y deciden crear en YouTube su propio canal. Al mismo tiempo se comunican via Twitter con alumnos de otros países a fin de obtener testimonios y opiniones reales.

9. Los alumnos reflexionan sobre cuál debe ser el contenido del blog para que sea interesante y se comparta en redes sociales. Se convierten en productores (y no sólo consumidores) de contenido. En el blog piloto te encuentras instalados novedosos plugins que tan sólo tú descubriste hace una semana.

10. Los alumnos han incorporado el uso de códigos QR en el aula. Sólo ya a la puerta de la entrada del centro hay un gran código QR que te permite conocer las novedades. Cada lunes se actualiza con nueva información para que los padres y alumnos lo consulten.

11. Los alumnos se enfrentan por grupos a un proyecto real que verá la luz y sólo uno será el elegido. Les preocupa la competencia. Un grupo ha copiado a otro varias ideas y el logo y discuten cómo reaccionar ante este evento. También temen al fracaso: ¿Qué pasará si nadie nos visita en Facebook? Surgen conflictos de equipo y han de resolver sus diferencias. A la edad de 15 años ya han de solucionar los problemas reales con los que la mayoría de los adultos nos encontramos en el mundo profesional.

12. El diseño del aula permite interactuar cómodamente ya que desaparece la estructura clásica de alumnos sentados en filas para sentarse de una forma más compacta. Ves un aula amplia con forma de L y mobiliario flexible, que permite crear espacios y zonas diferentes de aprendizaje .

En el Colegio Montserrat se han definido tres espacios principales con el fin de facilitar tanto el trabajo autónomo como el cooperativo:

  • La cueva: Un espacio para trabajar individualmente, leer con calma o dejar que la creatividad fluya.

  • El fuego de campamento: Un espacio para escuchar a un experto hablar sobre un tema o para que los profesores expliquen las clases magistrales a todo el grupo. La comunicación entre alumnos y profesor no requiere de alzar la voz y hay un contacto visual constante entre ambos.

Mobiliario flexible y ligero para crear y disolver grupos de trabajo

 

  • La fuente: Un espacio que facilita el trabajo en equipo y una mayor interacción entre alumnos. Disponen de gradas que permite crear grupos de trabajo en un espacio reducido al aprovechar la altura.

 

 

Sin duda, lo realmente interesante de este proyecto va mucho más allá del uso de las TIC. Se transforma el concepto de educación. Se generan oportunidades para desarrollar, lo que considero, las habilidades críticas para tener éxito en cualquier profesión del futuro: comunicación oral y escrita, capacidad de análisis de información, pensamiento crítico, creatividad, trabajo en equipo, resolución de problemas y responsabilidad personal sobre el resultado. Como dije a Madre Montserrat, les estaré esperando cuando acaben para que vengan a trabajar y a colaborar conmigo. Sin duda, con estos inicios también aprenderé mucho de ellos.

 

¿Qué otras características incluirías como esenciales en un aula del siglo XXI?

Entradas Relacionadas:

¿Te gustó este artículo? Suscríbete al blog por email AQUÍ . Meritxell es asesora y formadora en nuevas tecnologías aplicadas a la educación. Embajadora y Formadora de Evernote. Creadora y tutora del Curso de Competencias Digitales para profesores de la Fundación UNED. Cofundadora de TotemGuard. Me encanta emprender, estudiar y compartir lo que aprendo.
Más sobre la autora

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

10 comentarios en “12 signos que estás en un aula del siglo XXI

  1. Muchas gracias por este detallado análisis de la experiencia. Se agradece mucho que se dé concreción a ideas como “escuela 2.0″ o “aula del siglo XXI”.

    Comparto tu valoración en lo que se refiere a innovación metodológica. No hay duda de que una educación de estas características ayuda muchísimo a desarrollar competencias que sirvan para participar en la sociedad como ciudadanos y ciudadanas de pleno derecho. Además creo que es un acto muy educativo por parte del centro el hecho de confiar a su alumnado el desarrollo de un plan que es muy necesario para el centro. Creo que esto fomenta modelos de liderazgo modernos, basados en la confianza y en la participación de todas las personas “lideradas”.

    Lo que me genera menos entusiasmo es el contenido del proyecto. Puede ser un ejemplo más entre muchos otros que desarrollen, pero casualmente consiste en reproducir unos determinados valores y actitudes: “colaborar para competir”, “comunicar para vender”, “ser empresario (y no solo emprendedor) para triunfar”. En mi opinión, un aula del siglo XXI no solo debe introducir tecnología, no solo debe cambiar la metodología, sino que debería ser un agente activo para transformar – y no reproducir – un modelo de sociedad injusto e insostenible.

    No quiero con ello restar mérito ni valor a la experiencia del Colegio Montserrat, que sigo con admiración desde hace tiempo. Pero creo que el debate sobre la educación competencial puede ser tramposo. Una cosa es defender una postura “materialista-pragmática”, según la cual, lo que se aprenda debe estar en relación directa con el entorno cercano, con los problemas de la vida cotidiana, con la vida real, en definitiva. Pero a partir de aquí, hay que definir “para hacer qué”. Se puede formar a profesionales altamente especializados y adaptados a las necesidades del sistema productivo actual o se puede educar a ciudadanos y ciudadanas críticas, que pongan la creatividad al servicio de una sociedad más justa. Creo que en ambos casos estaremos desarrollando “competencias”, pero quizás no en ambos se trate de las “básicas”.

    • Gracias por dejarnos tu comentario sobre este tema. Creo que el contenido del proyecto es interesante. La competencia sana y bien entendida puede ayudar a uno a superarse a si mismo. Adicionalmente las empresas que crean en muchos casos tienen una base ecológica. Por ejemplo, el año pasado, la empresa premiada inventó un aparato que permitía ahorrar agua a la hora de ducharse. Sin duda, los valores a la hora de emprender han de ser los correctos, por ejemplo respeto a los demás, al medio ambiente, a la sociedad…pero estando en ese aula, me pareció un ambiento muy sano y real a los retos que te plantea la vida misma. Se respiraba un interés por hacer las cosas bién y no ganar por ganar a los demás. Nunca tuve la sensación de que querían comunicar para vender. Querían aprender a comunicar y dar a conocer un proyecto educativo. Se les enseñaba a argumentar, convencer a los no convencidos con razones de peso, presentar el contenido con una estructura lógica, etc. Todas estas competencias las podrán usar en el futuro para cualquier profesión.

  2. Uno de los signos distintivos de un aula del siglo XXI es el número de alumnos inmigrantes que hay en ella. Y cuando digo inmigrantes, me refiero a alumnos españoles que provienen de otros lugares del mundo, que comparten sus culturas enriqueciéndose mutuamente. Aprovechan la tecnología para poner mundos en conocimiento y en conexión. No sé si la experiencia del colegio Montserrat va en esta dirección. No quiero pensar que sea un conjunto de alumnos favorecidos socialmente que se preparan para un mundo en que serán las clases dirigentes. Estoy seguro de que no va por ahí y que la interculturalidad está bien presente como en mi aula del siglo XXI en que la mayoría son allende de nuestras fronteras.

    • Gracias por dejarnos tu interesante reflexión. Mi sensación es que el Colegio Montserrat tiene alumnos de muchos países aunque al ser concertada imagino que los inmigrantes más pobres optan por la escuela pública. Seguro que hay alumnos privilegiados socialmente pero veo un esfuerzo por concienciar a los alumnos sobre personas con menos oportunidades educativas como lo demuestra su ONG Bits sin fronteras: http://www.nazaretti.org/bsf/0.htm . También su proyecto de ofrecer un bachillerato internacional está hecho con la intención de que sea económicamente accesible a muchos más alumnos ya que en estos momentos se ofrece únicamente por escuelas privadas y no es una opción viable para muchas familías modestas.

  3. Es la forma de educar q he soñado, donde los alumnos (as), se sientan libres de aprender sin presiones con la comodidad q deseen. En otras palabras, sean en realidad autónomos y/o verdaderos protagonistas de su propio proceso de enseñanza-aprendizaje, según sus ritmos y estilos de aprendizaje.

    • Claro y como bien señala Perrenoud (2008), los resultados de la ruptura del paradigma de la enseñanaza, hacia el aprendizaje serán observables en un futuro pero es importante iniciar cambiando la practica docente ahora. Por ello la existencia de este tipo de aulas nos alienta a innovar día a día… pero con convicción y conciencia pedagógica.

  4. És una forma d’ensenyança – aprenentatge molt innovadora, bé diria que connexa amb la realitat de l’èxit empresarial i del treball en equip. tot el que s’apunta en els 12 signes és froça interessant però la creativitat alhora d’afrontar dèficit de recursos és igualment important. apuntar que les escoles que no tenim tanta tecnologia també ens considerem del segle XXI i en aquest segle també és una realitat l’existència d’un bon nombre de població que no té accés a les noves tecnologies i per tant tenim el gran repte d’iniciar i alfabetitzar les nostres comunitats educatives. La variable d’accés es veu agreujda per la manca de recursos econòmics per part de moltes famílies que no tenen mòbils de darrera generació ni es connecten a les xarxes socials. sóm escola pública i un dels nostres objectius és el de garantir la igualtat d’oportunitats i el de la gratuïtat dels ensenyaments.

    Repte o no continuarem en la línia d’innovar i crear entorns d’aprenentatge on els/les alumnes esdevinguin protagonistes de llur aprenentatge.

    carles

  5. eso es lo que quiero hacer, en el colegio genaro leon y de verdad ha pesar de haber recorrido un gran camino y ser la pionera en tics en el aula, siento que me falta mucho, este articulo me da mas luces para mi trabajo y me motiva para seguir adelante.